No sé cuántas veces le mandé reseñas de este libro a Tamara Costanzo, cada vez que «me lo cruzaba» aquí en las redes, pensaba en ella 🤍 Para quienes no la conocen, Tam es pura luz; luz que lleva a las familias que acompaña en momentos de mucho dolor a través de sus proyectos Re Cordis, Saudada y de la Red Transdisciplinaria de Duelo Perinatal.
Desde hace algunos años, está viviendo en Córdoba; es así que nos vemos bastante menos de lo que quisiéramos por las distancias. Pero hace muy poquito nos encontramos en el Congreso Nacional de Duelo en Rafaela, Santa Fe. Nos reímos, lloramos, nos abrazamos. Hicimos por primera vez una ‘pijamada’ las tres, con Caro Mora. Nos sostuvimos y acompañamos.
El placer de compartir lecturas, algo que hacemos desde que vivía en CABA, sigue intacto y hoy estoy acá tapadita en el sillón, con su ejemplar de este libro, con su presencia, con ganas de guardar -y también de aprovechar a acercarles-, tantísimos fragmentos que me resonaron 🙏🏼
Hermoso hermoso libro; «tratado de consuelo que se teje con tres hilos: la evocación de la vida interrumpida, la interpretación de los textos sagrados y las tradiciones funerarias y la rememoración de ciertos episodios de la vida de la autora, con los que construye un relato que entrelaza a los vivos y a los muertos».










