Cosas del bien para decir a una madre exhausta

Tantas veces escuchamos comentarios del mal mientras maternamos… palabras que hieren, que nos hacen sentir incomprendidas e invalidadas, juzgadas, solas.

Es frecuente que, recién una vez que nos encontremos maternando, dimensionemos la magnitud de esta tarea 24/7, sin feriados ni vacaciones, lo abrumadoras que pueden ser las tareas de cuidados cuando no tenemos con quien compartirlas, cuando no hay red o la misma está pero queda corta.

Pequeños gestos pueden representar no sólo un gran alivio sino un mimo invaluable: cuidado para quien cuida, sostén para quien sostiene. Ser vista y tenida en cuenta, en momentos en los que una puede sentirse invisible/relegada.

Una amiga me compartió algunos fragmentos de un libro de Pip Lincolne que encontró en una biblioteca ausie. Me gustaron tanto que los traduje con amor, con la intención de que sumen a modo de inspiración 💘

Pero también quiero aprovechar e invitarles a compartir otras cosas del bien que les hayan dicho o que hayan hecho por uds… o que anhelen fervorosamente. ¿Nos leemos?


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