Pequeños maestros de Mindfulness

Ilustración Laura Limon


Cuando mi mujer y yo decidimos tener hijos, decidí afrontar la paternidad como si de un auténtico retiro de meditación se tratase. De hecho, la paternidad tenía las principales características de los retiros a los que no podría asistir durante un tiempo, a excepción del silencio y la simplicidad.

Los hijos, con sus necesidades profundas y en constante cambio, nos brindan oportunidades perfectas para estar plenamente presentes en lugar de funcionar en piloto automático, para relacionarnos conscientemente en lugar de mecánicamente. Sentía que ser padre iba a constituir una oportunidad perfecta para profundizar en la práctica de la atención plena si podía permitir que mis hijos y la familia se convirtieran en mis maestros y podía acordarme de reconocer y escuchar con atención las lecciones acerca de la vida que iban a llegar veloz e implacablemente. Al igual que en cualquier retiro largo (y este duraría por lo menos 18 años), ha habido períodos fáciles y otros más difíciles, momentos maravillosos y otros profundamente dolorosos.

Cuanto mayores son los hijos, más difícil resulta recordar que siguen siendo maestros zen instalados en casa. A medida que voy teniendo menos voz y voto en sus vidas, cada vez me resulta más difícil mantener la atención plena, no reaccionar de cualquier manera y observar con claridad mis reacciones y asumirlas cuando me he dejado arrastrar por ellas. Cada día constituye un nuevo desafío. Con frecuencia uno se siente abrumado, y en ocasiones muy solo. Uno percibe abismos cada vez mayores y reconoce la importancia de la distancia en aras del desarrollo psíquico sano y la exploración; pero por muy saludable que sea, distanciarse resulta doloroso. En ocasiones me olvido de lo que significa ser un adulto y me quedo atrapado en comportamientos infantiles; pero los chicos me enderezan con rapidez. Tener hijos es un espejo que nos obliga a vernos a nosotros mismos. Si podemos aprender de lo que observamos, quizás tengamos una oportunidad para seguir creciendo.

💬 Fragmentos de “Mindfulness en la vida cotidiana” de Jon Kabat-Zinn

Entradas relacionadas: Ser padres con consciencia plena / Respira


Deja un comentario