Cosas estúpidas que las personas dicen a las mujeres que vivieron un parto traumático, por Kathleen Kendall-Tackett

Luego de que experimentemos algún evento traumático, quienes nos rodean pueden decir cosas que nos ayuden a superarlo y sanar, o pueden empeorar la situación… En el campo del trauma, llamamos a esto «trauma del santuario», cuando los sobrevivientes de un acontecimiento traumático recurren a amigos/as y familiares (o incluso a instituciones) en busca de ayuda y, en cambio, reciben un trato poco amable. Este tipo de reacciones se suman al trauma de origen, complicando aún más las cosas…

El trauma del parto es frecuente, es real. Hay más mujeres estadounidenses que han sido diagnosticadas con Trastorno de Estrés Postraumático luego de sus experiencias de parto que luego del atentado del 11 de Septiembre en Manhattan. Los partos en Estados Unidos son altamente aterradores e intervenidos. En diferentes estudios cualitativos, las mujeres han descrito la atención que recibieron al dar a luz como «indiferente», «bárbaro» u «horrible».

Algunas personas no tienen idea de qué decir a partir de una experiencia traumática, entonces dicen lo primero que se les cruza por la cabeza. En estos casos, “más no es mejor”. Si no tienen algo constructivo que decir, pónganse un calcetín en sus bocas. Estas son algunas de las cosas estúpidas que he escuchado que la gente dice a madres que todavía están tambaleándose e intentando recuperarse luego de un parto traumático.

© Erin McPhee
© Erin McPhee

1. No es gran cosa…

Eso es correcto para vos que no lo sufriste. En serio, ¿cómo podés juzgar cómo fue la experiencia para esa madre? Este tipo de comentarios minimizan y trivializan su experiencia, y eventualmente la silenciarán.

2. Así son los partos…

Estoy de acuerdo en que el parto puede ser una experiencia difícil o dura, pero en países donde es tratado como un evento fisiológico normal y las mujeres reciben apoyo continuo durante el trabajo de parto, alrededor del 1% desarrolla Trastorno de Estrés Postraumático posparto, mientras que en Estados Unidos, la tasa es del 9% para TEPT posparto (con criterio diagnóstico completo) y de 18% para sintomatología parcial de estrés postraumático posparto. El parto en nuestros hospitales está traumatizando mujeres… Quizás necesitemos averiguar por qué…

3. ¿Por qué estás haciendo tanta historia sobre esto? Tampoco es que estuviste en la guerra… 

Sí, eso es cierto, pero de alguna manera el parto traumático es aún peor. En una guerra, sabés que pueden suceder cosas malas. En el hospital, esperás que la gente te cuide. En el parto, podés tener una experiencia angustiante, sentir que tu vida o la de tu hijo/a está en peligro, sentirte en un ambiente hostil, amarrada a una cama sin poder decir nada acerca de cómo te están tratando… Y luego la gente espera que estés emocionada al respecto.

4. Tenés un bebe sano…

Es genial tener un bebé saludable, pero eso no niega lo que viviste. Esta es la forma en que la gente te dice que no estás lo suficientemente agradecida por lo que tenés. Lo repito, tener un bebé sano no minimiza lo que te sucedió. Y esto, claro, suponiendo que tengas un bebé sano. Algunas de las mujeres que he conocido que han tenido la peor de las experiencias, también tuvieron bebés con dificultades o que incluso fallecieron. Es una doble maldición.

Tenés derecho a llorar por lo que te ha pasado. No es necesario que lo silencies.

5. ¿Por qué  insistís tanto con la lactancia?

A lo que yo preguntaría, «¿por qué no la estás apoyando?». Si no vas a ayudar, no digas nada. Sí, eso te incluye, abuela. Amamantar realmente puede ser un desafío luego de un parto difícil, de la misma manera que un parto aterrador puede influir en las hormonas intervinientes para que la lactancia materna ‘funcione’ bien. Para muchas mujeres el amamantamiento se convierte en una forma de superar un parto traumático. Lo último que necesitan estas mujeres es que un grupo de detractores les diga que la lactancia no es tan importante o que no lo lograrán. Cuando tengas ganas de decir algo inútil, mejor buscale una taza de té o un vaso de agua.

6. Supéralo…

Esta frase es TAN molesta. La gente se lo dice a los sobrevivientes de traumas todo el tiempo. Sí, es cierto, eventualmente vas a tener que superarlo, pero me he dado cuenta que las personas que tienden a decir esto están cansadas ​​de escuchar sobre estas experiencias y quieren seguir con sus vidas-libres-de-trauma. A las mujeres que han experimentado partos traumáticos, les recomendaría mantenerse alejadas de personas así por un tiempo. Ellos no entienden y vos no necesitás su «ayuda» en este momento. A quienes dicen cosas como esta, les diría «probablemente no puedas escapar toda tu vida de sucesos traumáticos… Y entonces descubrirás lo insensible que es que te digan algo así».

7. Al menos no tuviste una cesárea…

Esta frase la escuché al poco tiempo de convertirme en madre. Tuve un parto con fórceps que me hizo mucho daño, pero aparentemente eso no contaba como «malo» porque no había sido una cesárea. Las investigaciones demuestran que tanto los partos vaginales como las cesáreas pueden resultar traumáticos. Y sí, siempre hay personas que tuvieron peores experiencias. Pero lo negativo de las experiencias de los demás, no quita lo negativo de tu experiencia.

Tu experiencia fue la que fue y tenés derecho a sentirte de la manera en que te sentís.

8. ¿Qué hiciste para que te pase esto?

Wow, me encanta esta pregunta… ¿Y qué tal «nada»? ¡Llegaste como una paciente a una de las instituciones más poderosas en nuestra cultura!

No importa lo que otros puedan decir, VOS NO CAUSASTE ESTO.

9. No hay nada que puedas hacer al respecto…

Están muy equivocados. Hay un montón de cosas que podés hacer. Hay muchos tratamientos efectivos para las experiencias traumáticas. Y algunas iniciativas que pueden resultar más ‘sencillas’, como por ejemplo escribir sobre tu experiencia o convertirte en miembro de alguna asociación o grupo de apoyo.

Cuando estás en medio de la recuperación por un evento traumático, necesitas gente alrededor que te cuide y que te apoye. Si tenés gente en tu vida que te diga este tipo de cosas, podés intentar ‘educarlos’ o podés optar por limitar tu contacto con ellos hasta que te sientas más fuerte. Vos  decidís. Solo asegúrate de tomar recaudos, de cuidarte a vos misma. Podés superar un parto difícil. Si crees que es necesario, buscá ayuda para amamantar, y buscá también con quien hablar de lo que has vivido, incluso otras madres.

Muchas mujeres se recuperaron de partos traumáticos. Vos también podés hacerlo.

Traducción al español por Natalia Liguori
Publicación en idioma original en http://praeclaruspress.com/wp-content/uploads/2013/08/Handout-traumatic-birth-.pdf


Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s