Mi hijo, a quien estoy a punto de conocer, también será varón. Tendrá un nombre de varón, ¿caminará por el mundo con pie de varón? No estoy segura de si voy a engendrar un hombre o el mundo me va a arrebatar a mi bebé para convertirlo en uno (…) Yo no quiero que nazcas y seas hombre, quiero que antes aprendas a ser una persona. No quiero haber puesto mi carne y mi sangre para parirle soldados a nadie, ni a un Estado ni a una revolución. ¿Cómo voy a enseñarte la ternura en medio de tanta muerte? Vamos a nacer juntos, hijo, vamos a parirnos el uno al otro y vamos a ser recién nacidos juntos. Ese va a ser nuestro milagro.
💬 Fragmentos del libro «Germinal» de Tania Tagle
