Sugerencias para profesionales que acompañan duelos gestacionales/perinatales

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Ilustración Mamicha

Ante todo tener presente que cómo comuniquen la noticia y cómo acompañen los profesionales de la salud va a afectar en gran medida la vivencia del duelo de los padres, pudiendo facilitarlo o dificultarlo.
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Presentarse con nombre y cargo, cuidando el lenguaje corporal y mirando a los ojos.

Llamar a la mujer, a su pareja y al bebé por sus nombres.

Procurar mantener la calma y escuchar con empatía.

No guiarse por la edad gestacional como orientación del nivel de angustia/malestar sino para comprender los distintos desafíos a los que se enfrentarán (expectación o intervención, manejo de la lactogénesis).

Informar sobre lo que va a ir sucediendo y despejar dudas todas las veces que sea necesario, recordar que los padres se encuentran en estado de shock.

Explicar alternativas posibles, brindar información completa y no sesgada sobre las distintas alternativas, dar tiempo-espacio y apoyar las decisiones, más allá de que uno las comparta o no.

Cuidar la terminología, utilizar lenguaje claro y conciso. No dar nada por sentado.

Favorecer la creación de un vínculo de confianza y acompañamiento empático.

Promover coordinación y comunicación fluida entre los distintos profesionales que acompañan.

Ofrecer a los padres recursos de ayuda psicológica y acompañamiento profesional; de ser posible, facilitar la posibilidad de un encuentro con alguno de los psicólogos de la institución.

Posibilitar que los padres puedan ver y tener en brazos a su bebé, disponiendo de un espacio adecuado donde puedan sentirse en intimidad con su hijo fallecido.

Procurar evitar internación en habitaciones compartidas o en el piso de maternidad donde se escuchen otros bebés llorando.

Cuidar la presentación del hijo de manera digna.

Favorecer la entrega de recuerdos (pulsera identificatoria, mechón de pelo, huellas, ropita, fotografías).

Nada de lo que uno pueda decir o hacer, borrará el dolor de los padres pero una presencia y acompañamiento consciente, empático y respetuoso facilitará un sostén emocional en estos primeros momentos tan duros, que los padres nunca olvidarán.

(*) Natalia S. Liguori
Lic. en Psicología (MN 47.600 – MP 96.341)
natiliguori@yahoo.com
https://licenciadanatalialiguori.wordpress.com


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