Pecados mortales en la maternidad

Ilustración Kiki Ljung

Las EXIGENCIAS sobre las madres son cada vez más altas: desde los medios, los libros «para mamis» y las redes sociales, las mujeres reciben infinitas directivas sobre lo que tienen que hacer y no hacer para ser buenas madres.

Dar mamadera en lugar de teta, dejar que tu hijo o hija mire televisión un rato, permitir que coma papas fritas o hacerlo dormir en su propio cuarto – todas cosas relativamente comunes cuando yo era chica – hoy son pecados mortales. Las que no quieren o no pueden permitirse cumplir con todas esas reglas lo viven con CULPA Y VERGÜENZA.

Basta con entrar a un foro de crianza para encontrarse con mujeres que no tienen otra opción que volver a trabajar después de los tres meses de licencia y están desesperadas porque, dada la información que tienen, un chico que toma mamadera no tiene otro destino que el de volverse un psicópata. Para colmo, esta especie de retorno a los años cincuenta no vino acompañado, al menos en Argentina, de políticas estatales que les permitan ejercer este tipo de maternidad al común de las mujeres.

Estamos, entonces, en una situación paradójica: la dedicación completa al bebé es una OBLIGACIÓN MORAL SIN SER UN DERECHO UNIVERSAL.

Fragmentos del libro «El fin del amor» de Tamara Tenenbaum


Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s